Si antes digo que no termina de entrar el frío, antes me pega en la cara.
Desde hace unos días ha entrado y pisando bien fuerte. Yo que siempre he sido una chica-cebolla con doscientas capas superpuestas, no estoy preparada para el frío polar de París, así que he tenido que rescatar mis leotardos más cálidos y hacerme con un par de prendas de abrigo; de abrigo de verdad.
Los estampados étnicos que reaparecen en las tiendas me encantan y las prendas oversize, así que qué mejor que un combinado de ambos para cubrirte en los días más gélidos.
Yo me he comprado este jersey-rebeca, sin marca conocida, en una tienda de barrio del Marais (París) por sólo 19€ y me encanta.
Y tú, ¿te unes a mi tribu?
Lo que de verdad no me quito son mis UGG, ¡qué maravilla! Antes habia tenido el modelo, pero no las verdaderas UGG y ahora sé donde reside la diferencia del precio; merece, de verdad, la pena.
Las mías son las clásicas. Longitud media de caña y beige claritas. La única pega es que se ensucian con mirarlas y ando constantemente con precaución de no pisar nada que las deteriore.
Lo primero que hice fue impermeabilizarlas con un spray a fin de evitar que se me queden marcas de gotas de agua cuando llueve o cuando piso algún charco.
Y así voy yo preparadita para el frío más gélido.
Que paséis buen final de semana, se aproxima finde así que ¡a levantar el ánimo!
Perdón por este par de días de abandono total del blog, he estado malita así que ausencia justificada. Prometo que no volverá a pasar.